Nuevos modelos turísticos como el Taurismo para renovar el sector

España es una de las potencias turísticas más potentes del mundo.

Sobre todo durante los años 70, cuando nos convertimos en un país emergente, se dieron varias circunstancias que incrementaron notablemente el número de visitas a nuestro país casi siempre de nuestros cercanos vecinos europeos:

  • El clima cálido, la garantía de sol gran parte del verano y la cantidad de kilómetros de costa.
  • Los precios relativamente bajos en comparación con los países de nuestro entorno.
  • La gran oferta cultural y monumental.
  • Estándares de calidad y seguridad aceptables para los turistas.

Taurismo_1

Hasta los años 90 el ritmo de crecimiento de visitas turísticas se mantuvo al alza, pero durante los últimos años nuestra competitividad ha decrecido y hemos perdido posiciones respecto a nuestros rivales más directos: Francia, Estados Unidos y China.

Este descenso se debe a que, debido al aumento de las rentas, los turistas buscan destinos más lejanos y más caros y también a que nuestros precios han dejado de ser tan atractivos como antaño. El modelo de turismo masivo de sol y playa, si bien se mantiene, no crece y el sector debe redefinirse para atraer a más turistas.

Ante esta situación el sector ha tomado algunas decisiones manteniendo el modelo de sol y playa pero:

  • Completando la oferta con otros atractivos deportivos, gastronómicos, culturales y de ocio.
  • Generando otros tipos de turismo: de nieve, cultural, Taurismo, gastronómico…
  • Aumentando la calidad de los servicios manteniendo los precios.
  • Mejorando las infraestructuras, la atención, la seguridad, etc.
  • Cuidando el entorno y el medio ambiente de forma responsable.

Tapas

En líneas generales lo que se ha hecho es mejorar la oferta en cuanto a calidad para que el turista encuentre lo que busca, sol y playa, pero rodeado de comodidades y un ambiente lo más lujoso posible, de tal manera que aunque disminuya el número de llegadas, se aumenten los ingresos compitiendo en calidad y no en precio.

En cuanto al turismo interno, menos estacional y con estancias más cortas, modelos como el Taurismo están logrando interesar al viajero ofreciendo actividades complementarias y de interés para determinados grupos. En concreto, el Taurismo ofrece la posibilidad de conocer de cerca cómo es la vida diaria en las grandes ganaderías taurinas.

Reinvenciones necesarias en época de crisis y que a buen seguro harán que el sector no se estanque.